Quién sabe cuántas mujeres más sufrían por su causa. Yo sabía de una, luego, supe de otra, después, de otra más. De todas ellas sólo la primera sabía de mí. Lo supe por cómo me miraba. En su mirada comprendí el valor del sufrimiento solitario, puesto que compartir hasta eso, el sufrimiento, sólo hacía que el dolor fuera más intenso.
Pájaros a punto de volar
"[...]ardiente, impaciente, cautiva sólo de sí misma, ella era un pájaro a punto de volar" (Patricia Highsmith)
lunes, 29 de noviembre de 2010
viernes, 26 de noviembre de 2010
Causa y efecto
El hombre también pierde cuando se le desnuda —y se desenfunda su espada de roca—, no la honra ni la virginidad que en él poco importan; pierde algo más valioso, atribuible a la beldad tallada de su cuerpo, a las esquinas curvas, hábiles, de sus ojos seduciendo; pierde la razón más grande y más hermosa por la que hemos decidido iniciar el ritual que nos lleve a poseerlo, asaltadas por el pensamiento sucio y lascivo del deseo. El hombre también pierde al permitir que sean nuestras manos quienes lo despojen de los molestos harapos que lleva puestos. Sí, el hombre desnudo pierde la fuerza abrasadora de la lepra infame que nos desgarra el corazón por dentro: la belleza reveladora de su misterio.
25/11/10
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